CARTA PARA FELICIA

No se puede conocer al mar

no se lo puede memorizar, ni predecir

ni esperar que llegue como ayer.

Entre más tiempo convivimos océano y yo,

reconozco lo poco que entiendo de su naturaleza.

No sabía que la playa nunca es la misma,

que los colores cambian,

que las rocas se entierran y se desentierran.

Ahora acepto que el mar es:

Dinámico, Cíclico, Transformador e Inconstante.

Aprendo a recibirlo como llega

a veces aturdido, enlodado y café

alborotado por las potentes lluvias.

A veces llega violento, agresivo y sin misericordia,

hace poco se tragó a una señora.

A veces llega tranquilo,

formando pozas de agua que invitan a dejar de hacer,

para sumergirse y entregarse al descanso – no planificado.

Aprendo a amar el mar tal como llega.

Acepto su innata impermanencia.

——–

El mar me enseño a aceptarte Felicia,

tal como llegas y tal como partes.

Llegaste inesperada, anunciando un descanso – no planificado.

Sin conocerte, memorizarte ni predecirte.

Llegaste tranquila, anunciándote sutil,

exigiendo quietud.

Partiste energética, tormentosa y rápida

determinada que sea de tu forma, una salvaje naturaleza.

El mar me enseño a amarte Felicia,

amar tus tiempos, tus ciclos, tu impermanencia,

tus lecciones de vida y tu propósito.

El mar me enseño que nuestras vidas se conectan

se sincronizan y se influyen mutuamente.

Y que a la vez, no nos pertenecemos.

Tu no llegaste para quedarte a jugar papel de hija.

Y no partiste, esperando que me aferre a mi rol mamá.

El mar nos enseña a ser libres,

desapegados de lo constante,

a aceptar la inevitable transformación.

A amarnos por igual, sin condiciones de materia y tiempo.

Felicia, chiquita

te sostuve como bahía

te recibí cómo arena

te escuche como concha

y te solté a la travesía como tortuguitas recién nacidas

alcanzando las orillas del mar.

Mi ilusión, mi dolor, mi duelo

Lo abrazo, lo acaricio, lo suelto y lo libero.

La forma como te imaginé

La confusión mental, lo enlodado, lo turbio y oscuro.

Lo suelto y me libero.

Entrego todo,

a las olas, a las corrientes y al flujo primordial.

Te obsequio al mar

que conoce más que yo

el arte universal de como navegar

el flujo natural del llegar y partir

la danza del entrar y salir

la apertura de recibir y soltar

y aceptar los ciclos constantes de este renacer y morir.

En memoria de Felicia Lamka-Pareja (2021- 2021)

1 Comentario

  1. Marta Sanchez

    Me toco profundo el poema imaginarte con tantas emociones variadas…te quiero mucho

    Responder

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