6 Cambios de paradigma para salvar tu matrimonio

Ago 4, 2020 | Historias Personales, Las Parejas | 14 Comentarios

Si deseas conocer cuáles son los 6 cambios de paradigma para prevenir el divorcio o salvar tu matrimonio, te invito a que me acompañes…¡Soy Margarita!

“Hoy en día, todos se casan un mínimo de 2 a 3 veces en su vida y algunos lo hacen con la misma persona”, escuché decir a Esther Perel, sexóloga y gurú de la psicología de parejas. 

¿A qué se refiere Esther con esta declaración tan fuera de lo común?

Estoy en una relación con mi esposo que ha durado casi 8 años y mi percepción es que estamos entrando en nuestro segundo matrimonio. Ni él ni yo somos las mismas personas que encontramos cuando arrancamos; la relación es otra.

Nuestros valores, miradas del mundo, anhelos, paradigmas y creencias han cambiado, y hasta me atrevo a decir que hemos evolucionado. 

En ocho años hemos vivido experiencias transformadoras. Cuando nos encontramos, tuvimos la ilusión de casarnos, facilitar talleres de desarrollo personal juntos, y dar luz a muchos hijos. David quería 12, yo quería 3.

En este tiempo, hemos pasado por el renacimiento de una nueva empresa, la reformulación de nuestro propósito corporativo y de nuestros propósitos como individuos. Y facilitamos pocos talleres juntos. 

Experimentamos las pérdidas desgarradoras de dos embarazos, recibimos el diagnóstico perturbador de que tenía una endometriosis severa con una probabilidad alta de infertilidad, y el riesgo de perder mi útero. 

Viajamos al extranjero para una cirugía invasiva y, juntos, durante meses, sobrellevamos con lágrimas, sudor y dolor, un largo proceso de recuperación.  

Perdimos a dos abuelos y dimos la bienvenida a dos sobrinos. Estudiamos nuevas maestrías con enfoques en la transformación personal. Exploramos el mundo del tantra, lo que cambió y abrió la mirada de nuestra relación, nuestra sensualidad, sexualidad y espiritualidad.

Aceptar que no somos los mismos

En definitiva, después de todas estas experiencias de vida, sería absurdo pensar que somos los mismos de hace ocho años o que nuestra relación es igual. 

Los acontecimientos que cuento no son particulares a nosotros. Todos evidenciamos grandes hitos en nuestras vidas que alteran el camino que habíamos trazado y planificado en nuestras mentes. Poco sucede como esperamos. 

Lo mismo pasa con nuestra pareja: pensamos que escogimos a una persona por su apariencia, sus creencias y valores, su personalidad, su comportamiento, su estatus social, su forma de relacionarse y cómo se proyecta en el futuro. 

Luego nos percatamos que esa persona que yo pensaba que era mi pareja, resulta no ser más que una proyección de mi propia mente, de quien yo pensaba que era o quien yo quería que fuera.

También, que el otro me permitió ver solo una parte de sí mismo. 

Con el tiempo, nos vamos conociendo a nosotros mismos y descubriendo al otro, en sus miles de facetas. 

Cuando llegan parejas para sesiones de coaching conmigo, a menudo escucho: “Es que ella/él no es la persona con quien me casé. No lo/la reconozco.” 

Mi respuesta es: “Gracias a dios no es la misma persona con quien te casaste hace 10 o 15 años. ¿Quisieras tomar el tiempo para conocer a esta nueva persona?” 

Esta reacción, normalmente, les sorprende, porque rompe con sus paradigmas sobre lo que es el matrimonio. 

Asumen que casarse es una garantía de seguridad, constancia, en donde todo ya esté dado. Y son, justamente estos supuestos, mitos y cuentos de hadas, lo que conllevan a menudo, a los divorcios.

Las historias que nos contamos sobre el matrimonio 

Observemos cuáles son estos paradigmas antiguos que seguimos creyendo que NO aplican a nuestras relaciones actuales:

  • Mi pareja siempre va ser la misma persona con quien me casé.
  • Existe un modelo y manual de pareja que seguir.
  • Mi pareja es mi todo y es la única persona que va a satisfacer todas mis necesidades.
  • Todos tenemos la misma definición de lo que es fidelidad.
  • Podemos hacernos hoy promesas sobre el infinito y la eternidad, porque sabemos cómo nos vamos a sentir en el futuro.
  • No podemos cambiar de opinión o desear algo distinto a medio camino.
  • Nos reservamos el derecho de enjuiciar al otro como “malo o malvado” si rompe la promesa de la eternidad.
  • Al momento de casarnos dejaremos de sentirnos atraídos por otras personas.
  • El matrimonio resolverá todos los problemas que tuvimos antes.
  • No necesitamos comunicarnos constantemente, porque ya nos conocemos.

Necesitamos reconocer que estos paradigmas son obsoletos. Los venimos arrastrando de generaciones pasadas, cuando las normas, los valores y formas de vida reflejaban una sociedad más tribal.

En la tribu, los roles son pre-establecidos y rígidos. Todos saben lo que se espera de ellos y lo cumplen, para mantener la cohesión, armonía y orden de la comunidad. 

  • Las relaciones tienen un estándar heterogéneo y existe poca creatividad y diversidad en cómo se interactúa. 
  • Se cuestionan poco las normas y valores, porque lo tradicional siempre es mejor. 
  • El sexo es una función de la procreación y existe poca preocupación sobre la satisfacción y el placer.

Los cambios llegaron con la globalización 

A partir de la globalización, nuestras sociedades se convirtieron en sistemas individualistas en los que se valora la libertad, diversidad y la búsqueda de la felicidad. 

  • Escogemos con quien nos casamos, por amor, y sentimos que merecemos sentir placer. 
  • Reconocemos que tenemos potencial, y podemos cambiarnos de carreras docenas de veces, si deseamos. 
  • Los roles que jugamos son los que queremos jugar. Nuestro sentido de identidad es más fluido y, por lo tanto, nos abrimos a tener experiencias mucho más diversas. 
  • Lo cuestionamos todo.

Está claro que los conceptos que nuestros padres o abuelos tenían del matrimonio provenían de una época totalmente distinta. Ya no aplican y, por lo tanto, ya no nos sirven.

El porcentaje de divorcios es altísimo porque la mayoría de personas siguen creyendo en estos paradigmas y, al casarse, se sorprenden y decepcionan al encontrarse con otra realidad. 

Hoy, el matrimonio implica incorporar nuevos conceptos, herramientas y una nueva consciencia sobre lo que significa caminar por la vida, con el otro.

Cómo evitar el divorcio con 6 cambios de paradigma

A continuación, te planteo una mirada del matrimonio que mejorará tus oportunidades de seguir casados a largo plazo. Ojo: no existe ninguna garantía, ninguna certeza o fórmula mágica. Cada relación es su propio mundo, y requiere de un abordaje único. 

Te invito a reflejar sobre estos nuevos paradigmas:

Co-construye tu relación con tu pareja. Reconoce que existen infinitas posibilidades de estar con el otro y encuentren lo que más resuena con ustedes. 

No existe un solo modelo de pareja: 

Los valores, roles, acuerdos y formas de interactuar se construyen en el tiempo. La relación que viste de tus padres no es la única forma o la mejor forma. No asumas que tu pareja pensará o actuará como tu madre, padre o como tu te imaginaste. No asumas que tienen el mismo concepto de lo que es ser fiel. La sexualidad ahora es tan fluida y diversa como los colores de un arco iris.

Cultiva la capacidad de soltar el control. Abre la mente a todas las posibilidades y aprende a aceptar al otro por quién es en el momento.

Acepta que todo puede cambiar: 

Tú vas a cambiar, tu pareja va a cambiar, el mundo va a cambiar, por lo tanto, tu relación va a cambiar. Suelta tus expectativas de cómo las cosas deben ser y acepta lo que es en la actualidad. Lo has escuchado mil veces: no puedes ni debes tratar de cambiar a tu pareja. Tampoco puedes impedir que cambie.

Aprende herramientas de comunicación no-violenta, compasiva y transparente. Tu pareja necesita un espacio seguro y respetuoso para presentarte su mundo interior, sus emociones, pensamientos y sueños.

La comunicación es clave: 

Más que nunca, la comunicación transparente y vulnerable es fundamental. Quizás la comunicación, en eras pasadas, era menos importante porque existía tanta rigidez y constancia en las relaciones. Hoy, las relaciones son más dinámicas, y no sobreviven sin comunicación. No podemos asumir que sabemos lo que piensa el otro. Recuerda que el otro no nos lee la mente, o piensa como uno.

Confronta tu miedo y tu vergüenza. Aprende a confiar en tu pareja con tu ser y permítete ser visto. Algunas parejas que han seguido mi programa de Integral Life: Un curso de autoconocimiento y desarrollo personal han trabajado mucho el tema de la comunicación, la escucha y el descubrimiento de su auténtico ser. Puedes ver más del tema en la página del programa. 

No existe la conexión sin vulnerabilidad: 

Si no puedes enseñarle a tu pareja quién eres, qué sientes, qué te duele, a qué le tienes miedo y qué anhelas, entonces no están realmente conectados. Es decir, es una relación superficial. Si te casas con alguien es porque con esa persona puedes ser auténtico, porque sabes que no vas a ser rechazado. (Si te rechaza, entonces hay un problema grave y necesitan ayuda).

Suelta tus expectativas sobre el otro. Permite que el otro sea quien quiere ser. Comunica tus deseos y escucha los suyos. Decide tú lo que quieres para ti y aprende a pedir en vez de reclamar u ordenar. 

Recuerda que tu pareja no te pertenece: 

Tu pareja no está aquí para cumplir con tus expectativas. No es responsabilidad de tu pareja que tú seas feliz. Tu felicidad no depende de tu pareja. Tu pareja no puede satisfacer todas tus necesidades y a perfección, eso es demasiada presión para el otro. Tu pareja no te completa, tu eres completo. Tu pareja es un ser dinámico con abundante emociones, deseos, impulsos, sueños e imperfecciones.

Comienza un proceso de autoconocimiento. No asumas que tú vas a poder ver tus puntos ciegos solo. Tampoco asumas que no hay nada que sanar de tu pasado, todos tenemos heridas y espacio para crecer. Una relación madura requiere de personas maduras, conscientes y dispuestas a crecer.

Conócete

Todo conflicto que tengas en la vida, es un reflejo de ti. Tú traes tu historia, tus experiencias, tus heridas, tus sombras, tus fortalezas y debilidades, y miedos a tu relación. 

Entre menos te conozcas, más inconsciente eres sobre lo que estás aportando a tus conflictos e interacciones diarias. 

Lo mismo aplica a cómo crías a tus hijos. Si tú no estás equilibrado y sano, tus relaciones no serán equilibradas y sanas.

Mantener un matrimonio es un arte. Requiere de práctica, trabajo, apertura de mente, compasión, empatía, constancia y determinación. Estas son las claves para salvar tu matrimonio.

No es suficiente con la intención de amar el día que te casaste. Todos los días decide amar. 

Toma el voto de seguir casado cada mañana. Comprométete con este ejercicio, como lo haces al cepillarte los dientes. 

En mi curso online de 7 semanas “Integral Life” tocamos el tema del amor propio, la confianza y las relaciones de pareja a través de la autenticidad. 

Inscríbete en el MasterClass Gratuito: ¿Cómo salvar tu relación antes de botar la toalla? Sábado, AGO 15, 11AM (Quito)

Te invito a conocer más sobre este curso de autoconocimiento y desarrollo personal para alcanzar una vida plena. “Integral Life” es un hermoso proceso que puedes seguir en pareja también. ¡Te espero en el curso!

Acerca de Margarita Pareja-Stoyell: 

Margarita es una MSc. en Psicología y Conflictología, especializada en psicología integral. Docente de la Escuela de Psicología Transpersonal Integral y la USFQ, Co-fundadora de Beyond Be Extraordinary.

Correo: margarita@beyond.ec

14 Comentarios

  1. Charles hajek

    Muchas gracias por enviar este artículo margarita. Súper interesante de que todos cambiamos con el tiempo y cómo manejar eso en el matrimonio .

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  2. Margarita Pareja

    Gracias querido Charles por tu comentario! Realmente he gozado conocerlos y acompañarlos en su caminar como pareja. Me alegro que te haya aportado el artículo!

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  3. Alvaro Castillo

    Gracias Margarita. Comparto mi vivencia, cuando acepte mis sentientos y me hice responsable de ellos.. Mi vida en pareja cambió, pude quitar ese velo mental que bloqueba las cosas bellas que tenía a mi lado.
    Cuando entendí que el 80% de las decisiones que tomamos viene del subconciente, volví a nacer y vivir en un mundo que es llevado por compasión y empatia. Agradezco a Dios por mi esposa y por vivir todos los cambios que seguimos compartiendo.

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  4. Margarita Pareja

    Divino testimonio Alvaro. Ha sido un honor y un placer acompañarlos en su matrimonio. Los quiero mucho!

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  5. Johanna Suárez

    Excelente artículo! Gracias por ser un ejemplo vivo de lo q es el amor real y consciente.

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  6. Margarita Pareja

    Bella Johanna! Qué alegría que nos acompañes en ese amor! Gracias por tu comentario!

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  7. MARTA SANCHEZ

    VALIOSISIMO MARGARITA, ME ENCANTA TODO LO QUE ESTAS DESARROLLANDO,,, ABRAZOS DESDE DENVER

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  8. Margarita Pareja

    ¡Gracias por seguirnos querida Marta! Te envío un gran abrazo!

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  9. Lau

    ¡Hola Margarita! ¡Con qué gusto leí este artículo! Estoy tan de acuerdo con todo…”Elegirse y re-descubrirse cada día puede ser una aventura inimaginable :)”. Estoy pasando por un proceso similar luego de un accidente reciente de mi pareja . Nos está desafiando a movernos entre los límites de la tolerancia, la aceptación de los cambios a nivel personal y las complicaciones impuestas por la pandemia :/ ¡Gracias y un fuerte abrazo!

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  10. Margarita Pareja

    ¡Qué generoso tu compartir! Muchísimas gracias. Sin duda esta pandemia nos moviliza tanto y añade este nuevo desafío a tu experiencia. Te envío mucho amor para acompañarlos en su proceso.

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  11. Jeanette Gonzalez

    Margarita querida: con tus sesiones y con tu programa he comenzado a conocerme a mi misma, he aprendido mucho sobre la vida en pareja y también he empezado a desaprender y a ver la vida de una forma diferente a la de antes. Con el tiempo siento que cada dia aprendo mas y que algunas piezas van encajando y haciendo click en mi cabeza. Gracias Totales!!!

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  12. Roberto

    Qué alivio a mi vida saber que no soy quien creo ser, ni estoy casado con quien creo estar.
    Qué perspectiva tan amplia se plantea para una relación de 40 años en la que cada día se encuentran dos vidas en permanente cambio. Gracias

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  13. Margarita Pareja

    Mi querida Jeanette: ¡Cómo me alegra la vida leerte! Me llena poderte acompañar en tu proceso de desarrollo y también apoyarles en su vida de pareja. Me encanta la metáfora de las piezas del rompe cabezas que nos comienzan a dar mayor claridad de nosotros mismos. Te envío un gran abrazo! Gracias a ti por la confianza.

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  14. Margarita Pareja

    Mi querido Roberto: Me encanta tu relación con la bella Julia Elena. Hay harto camino ahí de 40 años que nos ofrece una perspectiva bella de posibilidades. Gracias por permitirnos caminar juntos en tantos espacios distintos. Todo mi amor!

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